Todos somos Good Boy
Las conservas Good Boy son conservas llenas de historia, con sabores que atraviesan generaciones.
Nutritivas, prácticas y muy sabrosas, las conservas Good Boy aportan más color y sabor a tus comidas.
Elaboradas sin añadir colorantes ni conservantes artificiales, puedes encontrar conservas de Sardina, Caballa, Atún y Jurel.
Cada lata es un viaje en el tiempo, con sabores sorprendentes, la calidad de siempre y un alma que nunca envejece.
¡Todos somos Good Boy!
Descubre el lado más sorprendente de Good Boy: Filetes de Caballa en Aceite de Oliva con Tomillo y Limón, aromáticos y frescos, y Filetes de Caballa en Aceite de Oliva con Curry y Guindilla, intensos y llenos de personalidad.
Dos combinaciones atrevidas para dar más sabor a tus momentos.
¿Cuál vas a elegir?
CABALLA
Descubre dos sabores únicos de la gama Good Boy: Filetes de Atún con Limón, frescos y delicadamente equilibrados, y Ventresca de Atún a la Portuguesa en Aceite de Oliva Virgen Extra, rica, jugosa y llena de tradición.
¡Elige y disfruta!
ATÚN
Déjate conquistar por nuestros clásicos Filetes de Jurel en Aceite de Oliva con Ajo y Perejil Good Boy: filetes tiernos, bañados en aceite de oliva delicado, con el aroma irresistible del ajo y la frescura del perejil.
¡Una experiencia única!
JUREL
ORO
Filetes de Caballa en Aceite de Oliva y Tomillo-limón
Filetes de Jurel em Aceite de Oliva con Ajo e Perejil
*Medallas entregadas en el
Concurso Nacional de Conservas de Pescado 2022
Creada en 1950, Good Boy es una de las marcas históricas de Conserveira do Sul.
Puedes elegir entre Conservas de Sardina, Caballa, Atún y Jurel.
Preparadas y enlatadas a mano, sin adición de colorantes ni conservantes artificiales. Elaboradas con pescado salvaje.
Cada lata es un viaje en el tiempo: sabores sorprendentes que nos conectan con juguetes antiguos y juegos tradicionales.
Una marca que celebra la memoria, la infancia y los pequeños placeres que atraviesan generaciones.
Su nombre en inglés nació de un sueño de exportación, para llevar lo mejor de las conservas de pescado portuguesas más allá de las fronteras.
El “rostro” de la marca es el del joven Jorge Ferreira (el hijo menor del fundador), un símbolo que nos transporta a una época en la que jugar era sencillo, los días parecían infinitos y… todos fuimos un Good Boy.
Sabores sorprendentes, calidad de siempre y un alma que nunca envejece.
¡Todos somos Good Boy!
